On this Thanksgiving Day, a day on which the Vincentian Family celebrates God’s special goodness, we are celebrating a Triduum in which includes the celebration of Our Lady of the Miraculous Medal, St. Catherine Laboure, and the foundation of the Daughters of Charity. I find myself profoundly grateful for the great women who have been and are a part of my life: my Mom, my Aunt Hannah, my cousins – especially my cousin Mary C. who many of you know, Barbara, Margaret and Ann, dear Carol, Mary and Ann, Una — the list on both sides of our family could fill the page. Then there are and have been innumerable teachers, friends and honored and beloved critics. Below is my homily, drawn from the Gospel about the Wedding Feast of Cana (John 2: 1-11), reflecting on part of the church’s memory of Jesus’ special relationship with women in life and ministry. Sorry, I’m now “composing” in Spanish, and didn’t have time to translate this one. If you can’t read Spanish, you can use Google Translate to give you a rough idea of what’s going on. Happy Thanksgiving!

El evangelista dice que esta historia es un “signo”. Es una creación simbólica, inspirada por el Espíritu Santo que nos enseñan principalmente de Jesús. Para que el Espíritu inspira no sólo un registro histórico, pero la ficción, así como en los Evangelios. Esta es una historia rica, que simboliza el poder transformacional de Jesús. Pero hay otros símbolos también.

Hemos escuchado muchos títulos de María, ya día de hoy. Abogada, Auxilliadora, Socorro, Mediadora, Simpre-Virgen. Jesús podrá haber llamada a María de muchas maneras. Él podría haber dicho: “Mamá”, o al menos, “Madre”.

El capítulo dos de evangelio de San Juan empezó “Tres días más tarde…”– más tarde que QUÉ? … Se acaba de llamar sus primeros discípulos. Se acaba de hacer referencia a sí mismo como “Hijo de hombre” – que es, en el evangelio de San Juan, otra manera de decir: “Voy a enseñarles a ser humano” – por la primer vez. Continuamos. …“se celebraba una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí, y él llama a nuestra Señora, a nuestra Madre, “mujer”. ¿Estába tratando de ofender a ella? ¿O es el evangelista tratando de enseñar a nosotros?

La mujer ejemplar tradicional de la época del Evangelio de Juan, en un mundo dominado por, y enamorada de, la filosofía griega habría sido silenciosa, pasiva, receptiva al macho, retrocediendo desde una situación pública difícil.

Pues, lejos del silencio, la “mujer” habla; lejos de ser pasivo, la “mujer” actúa; ni mucho menos a las órdenes de los hombres, la “mujer” va en contra de los deseos de un hombre – el “Hijo de hombre– , por último lo lleva junto con ella; lejos de retroceder a una situación difícil, ella se encarga de la situación, y provee la organización para lograr beneficios a quienes la necesitan, incluida si misma. Sus palabras son las palabras de un profeta, no un suplicante.

Visto desde este ángulo, dice teóloga Elizabeth Johnson, se pone de pie en solidaridad con las mujeres en mi país y la suya, que lucha por la justicia social para sus hermanas “mujeres” y para la próxima generación de mujeres. “No tienen vino”, ni la seguridad de la violación del cuerpo, ni un acceso verdaderamente igualitario a la educación, salud, oportunidades económicas, ni el poder político, el respeto cultural, ni por su raza o herencia étnica, ni la dignidad debida a sus personas como seres creados de la imagen y semejanza de Dios. La teóloga brasileña Yvone Gebara ha dicho que María ha estado en medio del pueblo, unido con ellos en sus necesidades, como ella es hoy en día con los más pobres de los pobres.

Ella es la mujer de la medalla, la mujer de la gracia, la mujer de acción. Ella escucha al Dios de sus sueños y su fe y ella actúa en esa fe. “Haz acuñar una medalla, Catalina. Házlo ahora. A través de esta medalla, gran potencia va a venir”. “Vengan al altar.” Una vez más, ella dirige la acción. su propia percepción es la promulgación de la voluntad de Dios.

Es esta imagen que nosotros celebramos en este Triduo: la que llamamos “O más poderosa.” Y es esta imagen que Dios quiere que nos muestre, varón y mujer por igual. Esta es la imagen del verdadero discípulo del Señor. Esta es que Jesús habría llamado hijo y HIJA de hombre: una mujer, plenamente consciente de sí misma y sus capacidades, y que está dispuesta a ponerlos al servicio de la voluntad de Dios que “arroja a los potentados de sus tronos y exalta a los humildes”.

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2 thoughts on “Acción de Gracias || Thanksgiving

  1. […] 27, 2009 de aidancm When I was researching and preparing the homily for today, I discovered the music of Rosa Marta Zárate. Here’s a selection. I’ve sent […]

  2. Kathleen

    Sent you an email before I read this. I’m grateful for you too!

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